Los Sistemas
de Información Geográfica SIG, o GIS por
su denominación en ingles(“Geographical(o
Geographic), Information System”), se han constituido
durante los últimos años en una importante
herramienta para la RED , investigadores, analistas
y planificadores, y otros que en sus actividades que
tienen como insumo información relacionada espacial,
territorial o geograficamente.
El dinamismo del avance tecnológico en los últimos
tiempos, nos conduce hacia la optimización de
nuestros recursos (datos), encaminados hacia una mejor
gestión utilizando la información generada.
Entre los factores fundamentales para esto, se halla
la disponibilidad de información geográfica
y la posibilidad de acceder a ella y procesarla con
rapidez y eficiencia; razón por la cual se ha
decidido crear el Sistema de Información Geográfica
para la Red, desarrollar planes de manejo de las áreas,
así como apoyar la gestión ambiental y
el monitoreo del sistema.
Para instituciones de investigación como La Red
de Reservas Naturales de la Sociedad Civil, el SIG ayuda
a:
Mantener un Inventario actualizado de las Reservas Naturales
Activas.
Análisis de la distribución y el monitoreo
de Reservas
Evaluación del impacto de las actividades humanas
sobre el medio ambiente natural.
Formular y hacer un seguimiento y control eficiente
de los Planes de Manejo.
Identificar áreas estratégicas.
La planificación de actividades tendientes a
la preservación de los recursos naturales y en
particular de la biodiversidad.
Sistema
de Monitoreo y Evaluación - SM & E-
Uno de nuestros propósitos
es el de desarrollar una sistema de Monitoreo y Evaluación
(SM&E), que nos ayude a realizar un seguimiento
a las actividades de los proyectos pero también
al quehacer de la organización en general.
Este sistema nos debe servir como herramienta práctica
para poder medir los logros, efectos e impactos de las
actividades a nivel local, regional y nacional. Un Sistema
de Monitoreo y Evaluación SM&E debe ser parte
constitutiva de los proyectos, pero también del
plan de trabajo de una organización; un instrumento
que nos facilite el desarrollo de las actividades encaminadas
a la satisfacción de objetivos y que permita
las correcciones pertinentes durante la ejecución
mediante los análisis que logremos obtener de
manera periódica.
Una de las estrategias que proponemos para evaluar el
desarrollo de los proyectos y planes de trabajo de la
Red y de los nodos hacia el alcance de objetivos y metas
fijados se relaciona con la formulación de resultados
a largo plazo (resultados de «impacto»,
de 10 años), resultados a mediano plazo (resultados
de «efecto», de 2 a 5 años) y resultados
a corto plazo (resultados de «producto»,
entre 1 y 2 años). Durante esta formulación
podemos establecer unos indicadores para medir el estado
de progreso de las actividades con frecuencias trimestrales,
semestrales y anuales. Las encuestas periódicas
o recolección de información que llevemos
a cabo entre los Asociados sobre la satisfacción,
los cambios de comportamiento o actitud, la adopción
de nuevas tecnologías, etc. constituyen instrumentos
para medir los indicadores.
Es más fácil identificar posibles indicadores
para evaluar proyectos si los organizamos en cuatro
categorías:
· Indicadores sociales: nos ayudan a medir cambios
en aspectos sociales de los participantes (por ejemplo
acceso a servicios, vivienda, educación, tenencia
de la tierra, salud, igualdad entre géneros,
adopción de nuevas prácticas, etc).
· Indicadores económicos: sirven para
medir cambios en el nivel económico de los participantes
(por ejemplo nivel de deudas e inversión, acceso
al crédito, bienes de producción y otros,
ingreso, nivel de producción, nivel de autoempleo,
uso de mano de obra asalariada, nivel tecnológico,
etc..).
· Indicadores políticos-organizativos:
nos permiten medir los cambios en grados de organización
y de control de los beneficiarios sobre las decisiones
que afectan su vida (por ejemplo Grados de organización
y control social, liderazgo, distribución de
los beneficios entre los participantes, etc.).
· Indicadores ambientales: con estos medimos
los cambios en el medio ambiente (por ejemplo. deforestación
y reforestación, contaminación, áreas
protegidas, fuentes de agua, vida silvestre, adopción
de prácticas y nivel de conciencia ecológica,
etc.).
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