Mediante el estudio de estos temas, nos estamos posicionando como actores válidos de la producción, dentro del modelo de conservación-producción en el que hemos avanzado con pasos sólidos, construyendo criterios definidos de conservación y de conservación-producción, tales como zonificación y caracterización del territorio y del recurso, elaboración de planes de manejo, conceptos de conservación y de conservación-producción, así como prácticas agroecológicas.
Como resultado, se ha obtenido un activo generado en los recursos naturales que poseen las Reservas y en el recurso humano cualificado, que los asegura y enriquece con sus definiciones culturales y sociales.
Ahora, nuestro reto es obtener resultados económicos sin perder los anteriores atributos. En consecuencia, no debemos olvidar que nuestros sistemas productivos se basan en la poliproducción, la seguridad alimentaria y las prácticas ambiental y socialmente sostenibles. Tampoco debemos olvidar que en nuestras Reservas las áreas dedicadas a cultivos son pequeñas o están asociadas al bosque, que tenemos amplia biodiversidad y que nos encontramos en ecosistemas diversos a lo largo del país, cada uno de ellos con necesidades particulares.
La iniciativa Biocomercio busca tener acceso a los mercados globales, bajo criterios de conservación de los recursos de biodiversidad en los países del sur; y hace parte de una política de origen conservacionista originada al interior de la UNCTAD en 1996. En Colombia, desde el año 1999, el Instituto Alexander von Humboldt está encargado de su desarrollo.
El tema Biocomercio en la Red lo hemos abordado a partir de diagnósticos de la producción actual y potencial de Reservas Naturales en Urabá, Nariño, Vitaco, Palmira y Amazonia. Sobre ellos, hemos construido una hipótesis común de la oferta, a partir de los usos dados al territorio de las Reservas y definido el tipo de productos, en función de la actividad que los genera, todo dentro de nuestros esquemas de conservación y/o conservación-producción. |